El Buen Trato constituye una prioridad institucional para JUNJI quien ha asumido como principio fundamental que la educación de calidad sólo es posible en la medida que nuestros niños y niñas experimenten aprendizajes sustentados en relaciones de cariño, cuidado y protección. El énfasis que JUNJI le ha dado al Buen Trato es abordado desde el área de Recursos Humanos y a través de las Unidades de Protección y Buen trato a lo largo del país, las que han sido creadas con la finalidad de generar y coordinar acciones dirigidas a la promoción del buen trato, prevención del maltrato infantil, e intervención en situaciones de maltrato que afecten a niñas y niños que asisten a nuestros jardines.
¿Qué es el Buen Trato?
Ser bien tratados es un derecho de los niños y las niñas por el simple hecho de existir, y este derecho debe ser respetado tanto por padres, cuidadores como por el conjunto de la comunidad.
El punto de partida de los Buenos Tratos hacia la infancia consiste en responder correctamente a las necesidades infantiles de cuidado, protección, educación, respeto, empatía y apego. El Buen Trato se desarrolla, se aprende y es un proceso que debe iniciarse en la infancia. La importancia de recibir buenos tratos en edades tempranas favorece el desarrollo socio-afectivo sano y futuros aprendizajes.
Para hablar de buen trato en las relaciones, no es suficiente la ausencia de acciones o situaciones de maltrato, sino desarrollar una manera de ser y actuar basada en el profundo respeto hacia la dignidad de los otros, que se expresa en el contacto, conversaciones, cercanía y cariño que promueven un sentimiento mutuo de respeto y valoración. Por sobre todas las cosas, el buen trato implica reconocer a quien tenemos al frente como un ser legítimo, un semejante.
Esta forma de relación genera bienestar entre quienes interactúan, formando una base que favorece el crecimiento y el desarrollo personal. Para su logro es fundamental actuar con empatía, es decir, ponerse en el lugar de la otra persona.
El buen trato entonces, es un modelo que transmite una forma particular de ver la vida y las relaciones entre las personas. Debemos tener presente que esta conducta no requiere de actos heroicos, sino que se va construyendo en lo cotidiano a través de miles de pequeños gestos de cuidado, consideración y atención hacia uno mismo y los demás.
Claves del Buen Trato
Si queremos desarrollar el Buen Trato en nuestras vidas, podemos tomar como punto de partida estas cinco claves:
Reconocimiento: Es importante “Darse cuenta” de que el otro existe y tiene características, intereses, necesidades, y formas de expresión tan importantes como las nuestras.
Empatía: Es necesario ponerse en el lugar de las otras personas para comprender qué sienten, cómo piensan y por qué actúan como lo hacen.
Comunicación Efectiva: Es dialogar, intercambiar ideas, saber escuchar y comprender sin juzgar al otro.
Interacción Igualitaria: Es comprender y hacer uso adecuado de las jerarquías y el poder en la relaciones humanas. Por ejemplo, los adultos generalmente tenemos una posición de autoridad frente a los niños y niñas, pero esto no quiere decir que seamos más importantes que ellos, sino que por nuestra experiencia de vida tenemos la responsabilidad de orientarlos, y velar porque se respeten sus condiciones de seguridad y bienestar.
Negociación: Se entiende como la capacidad de resolver conflictos cautelando que todas las partes queden satisfechas. Cuando negociamos no hay vencedores ni vencidos.
Recuerda que Buen Trato no significa:
- Darse por entero y olvidarse de sí mismo. Es importante no perder de vista que el buen trato parte con uno mismo y no se trata de postergarse ó permitir que te pasen a llevar.
- Querer a todo el mundo o llevarse bien con todos: Es imposible de cumplir. Los seres humanos somos todos diferentes y lo importante es mantener el respeto en las relaciones.
- Nunca enojarse: El buen trato no implica estar siempre con una sonrisa dibujada en el rostro. La persona que trata bien no es santo ó superhéroe. Puede sentir rabia pero no busca ofender.
- Nunca entrar en conflicto: Evitar los conflictos no los hace desaparecer. El buen trato supone el cuidado de las relaciones. No reconocer los conflictos lleva a acumular malestar con la posibilidad de dañar las relaciones con los demás.
- Confiar en todo el mundo: No se trata de creer ciegamente en la bondad y buenas intenciones de todo el mundo.
- Ver sólo el lado bueno de la vida: El buen trato no implica ingenuidad, sino una mirada realista para reconocer momentos felices, pero también los difíciles.
El Buen Trato no es una opción ingenua e idealista, es posible de ser puesta en práctica en el mundo, en nuestro país, nuestra región, nuestro barrio, en jardines infantiles y al interior de las familias.

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